Gus van Sant es un director estadounidense que se mueve tanto en el mainstream cinemato-gráfico léase – Hollywood - cuanto en el cine independiente de su país, haciendo películas al margen de los grandes estudios. En lo que respecta al cine hecho para Hollywood ha dirigido cintas como Good will hunting (1997), Psicosis (1998) - remake fallido de la gran película de Hitchcock -, Descubriendo a Forrester (2000). Con estos ultimos antecedentes parecia que Van Sant seguiría dirigiendo cintas sobre temas que la industria ve con buenos ojos; pero el año 2002 dirigiría una película interesante y por momentos extraña respecto de lo que había venido haciendo ultimamente; hablamos de Gerry. Gus van Sant empezo su carrera dirigiendo películas marginales a Hollywood : MALA NOCHE (1985) - su primer largometraje – y luego dos películas consideradas, hoy, importantes por la crítica : Drugstore Cowboy (1989) y Mi Idaho privado (1991). Su más reciente película es ELEPHANT (2003) que obtuvo ese mismo año la Palma de oro en el Festival de Cannes a mejor película y Van Sant el premio a mejor director.
ELEPHANT es una película con una propuesta distinta que sorprende e inquieta. Desde los primeros instantes nos damos cuenta de que estamos ante una cinta que muestra un tratamiento alejado del ordinario; ya que la primera imagen que observamos es la de un cielo con nubes en una hora determinada del día; y el transcurrir del tiempo de día a noche sumado a voces, gritos y risas de personas que no vemos. La imagen siguiente es de un cambio total de ritmo que nos coloca en otra atmósfera pues vemos un auto que avanza zigzagueante por una calle; aparentemente estas dos escenas parecieran no tener conexión pero en el transcurso de la cinta nos daremos cuenta de que sí existe. Los personajes de la película son interpretados por actores no profesionales - a excepción de dos de ellos- pero no por ello sus participaciones son desacertadas o disfuncionales; Van Sant los dirige de manera sobria y austera como son en realidad los roles que estos interpretan en la historia; es decir, intervenciones breves y ajustadas al momento en que les toque aparecer. Hay cincos personajes que gravitan en la historia: John (John Robinson), Elias (Elias Mc conell), Michelle (kristen Hicks), Eric (Eric Deulen) y Alex (Alex Frost). De los tres primeros podríamos decir utilizando un término de A. J. Greimas -especialista en Semiótica- que son actantes debido a que son personajes que cumplen acciones dentro de un relato y que casi no tienen diálogos. En cambio, a Eric y Alex sí podemos llamarlos personajes. Estos cinco ( actantes y personajes ) son parte fundamental para el desarrollo de la historia porque sus apariciones son las que le darán ritmo y discurrir a la cinta. Podríamos decir que la construcción y desarrollo de la trama en ELEPHANT es del tipo: ENGRANAJE. Pues todos los elementos que lo conforman cumplen una función determinada y precisa; lo cual se observa de manera clara en el caso de los actantes y personajes que vienen a ser como piezas dentro de un mecanismo. Todo ello se logra de manera notable en casi toda la película.
Los hechos narrados en esta cinta se basan en acontecimientos reales ocurridos en una escuela de alguna ciudad norteamericana; siendo de esta manera los personajes, estudiantes de esa escuela; no podemos decir que el director haya querido hacer una reconstrucción documental ni histórica de los hechos; sin embargo, la cámara filma las imágenes de varias secuencias con estilo documental, dándonos la sensación de estar frente a hechos reales ocurridos en esos instantes; la cámara se sitúa y filma a los personajes de manera neutral como si esta estuviera escondida en algún lugar y registrara lo que pasa en la vida pública y privada de éstos.
Como decíamos el manejo de la cámara es fundamental en la película ya que sigue a los personajes y actantes en muchas escenas con planos – secuencia que duran en algunos casos un tiempo importante. La presencia de Travellings, como el uso de algunos travellings circulares que no se dan de forma impostada ni artificiosa sino que refuerzan lo narrado; incluso uno de ellos se da en una escena importante en la que están Alex y Eric conversando en la habitación del primero. Ese travelling nos podría dar una de las claves del porqué el título ELEPHANT y que los espectadores podrán interpretar al final o en plena proyección de la película. Finalmente hay escenas en las que la cámara enfoca a los personajes principales y desenfoca a los que no lo son.
ELEPHANT es una película que se toma su tiempo en varias escenas, utilización de TIEMPOS MUERTOS, para lograr con ello recrear de manera real los instantes previos de lo que ocurrirá en los 15 ó 20 minutos finales. Gus Van Sant nos quiere mostrar a sus personajes en actividades cotidianas aparentemente sin interés; tanto en la escuela como en sus vidas privadas; pero esta vidas cotidianas lo son sólo en apariencia, pues detrás de las vidas ordinarias de los dos personajes ( Alex y Eric ) princi-pales se oculta una violencia que puede sorprender de manera inesperada. También se utiliza tiempos desde distintos puntos de vista que convergen en una situación determinada; esto no es nuevo en el cine ya que otros directores entre ellos Tarantino lo ha hecho en más de una oportunidad; lo nuevo está en el tratamiento del ritmo de esos tiempos. Van Sant en todas las escenas prescinde de música de fondo o incidental y sólo usa sonido ambiental y música interpretada en alguna ecena.
La película no toma partido por ningún personaje ,al contrario, les da la libertad de actuar dentro de la historia ; no da mensajes políticos y menos de tipo moral , sólo muestra hechos que acumulándose desembocarán en una situación límite. Otro aspecto muy logrado de la película es el manejo de la tensión en pasajes determinados ; esta tensión se dosifica e irá incrementando poco a poco.
Por último si hay algo que criticar de la película serían dos aspectos: Primero, que las escenas de violencia se alargan demasiado y por momentos llegan a ser reiterativas. Y segundo, el caso de uno de los personajes, que hemos llamado anteriormente actantes, que sólo aparece una vez y que no nos explicamos su inclusión en el engranaje del que hablábamos párrafos atrás. Sin embargo, estos aspectos en contra no desmerecen el gran valor que tiene esta notable película de Gus Van Sant, ya que no sólo es un magistral ejercicio de estilo sino que contiene profundidad y fuerza expresivas.

