Monday, December 26, 2005

El Perro

El Perro continúa el estilo de la cinta anterior de Sorín -Historias Mínimas – ya que cuenta historias de personajes sencillos, cotidianos, solitarios interiormente y cuyas vidas no atraviesan por grandes sobresaltos sino que transcurren por senderos sosegados. De otro lado, su estilo en la puesta en escena se equilibra con la historia que narra; es decir, hace sólo los movimientos de cámara necesarios, precisos - planos generales, primeros planos, travellings sencillos- para lo que pretende mostrar.

En El Perro la historia se resume básicamente en la relación que se da entre el personaje Juan “Coco” Villegas y el perro llamado Le chien o Bombón. Sorín vuelve a rodar una película en la Patagonia, por lo que hay que decir que uno de los aspectos más interesantes es el hecho de que filma los grandes espacios patagónicos de un modo natural ya que no pretende mostrar detenida ni impostadamente la extraña belleza de esas grandes extensiones territoriales sino busca – y lo consigue- que se sienta al igual que los personajes esa presencia geográfica que los rodea y supera.

La cinta combina de modo logrado algunos sub-géneros cinematográficos durante el recorrido que van haciendo Juan Villegas, Le Chien y en algún momento el personaje Walter Donado, pues la historia en buena parte se plantea como una road-movie que va integrando a su estructura otro sub-género como la Buddy-movie (a causa de la relación cada vez más cercana de Villegas y Le chien). Uno de los aciertos de la obra es también el manejo de un humor medido que evita desbordarse, un humor a veces irónico que no sólo resuelve bien el personaje principal sino otros.

Se ha dicho que El Perro pudo haber formado parte de una de las Historias mínimas; eso es cierto en parte pero esta vez existe una mayor depuración en ese estilo minimalista de narración ; no obstante, la historia pierde por momentos fluidez a causa de la duración del metraje; amén de algunas escenas que pudieron obviarse. Otro aspecto no bien resuelto es el uso de la música en algunas escenas ya que resalta y explicita lo que las imágenes muestran.

Por último, a pesar de algunos reparos consideramos a El Perro una buena película que vuelve a mostrar a Sorín como un director talentoso e interesante y con buen oficio al momento de contar historias y que no busca dar discursos de ningún tipo.

César Guerra Linares

El Perro
(Argentina, 2004)
Dirección: Carlos Sorín.
Guión: Santiago Calori, salvador Rosselli y Carlos Sorín
Fotografía: Hugo Collage.
Interpretes: Juan Villegas, Walter Donado, Rosa Valsecchi, Mariella Díaz.
Duración: 97 min.
SOY CUBA

Para un cinéfilo ávido de conocer nuevas películas y nuevos directores, la oportunidad de ver una película (oculta por 30 años) como Soy Cuba del director Mijail Kalatozov resulta una experiencia reveladora pues permite descubrir una obra experimental, curiosa y fascinante en más de un sentido.

Soy Cuba es visualmente deslumbrante por lo acrobático y coreográfico de sus movimientos de cámara (tomas en grúa en varias escenas); además, en ella se trabajan con maestría principalmente dos componentes del encuadre como los ángulos de toma y los movimientos de cámara ; en el caso de los primeros se observan: ángulos picados, contrapicados, picados perfectos, entre otros. Respecto a los segundos: panorámicas, travellings hacia delante, hacia atrás, travellings laterales, verticales, circulares, panotravellings, planos-secuencia etc. Dos ejemplos de lo expuesto son dos secuencias fundamentales en la película: la primera al inicio cuando la cámara se desplaza por todo el hotel de manera virtuosa. Y la otra, la más notable en toda la obra, el seguimiento que hace la cámara -mediante un plano-secuencia- de la gente que lleva el ataúd del estudiante asesinado por las fuerzas represivas del dictador Batista. Además, no puede obviarse la mención de la toma aérea con que se inicia la película que hace recordar a la toma aérea inicial de Tierra en trance del brasileño Glauber Rocha.

De otro lado, el trabajo que se hace sobre el campo visual es singular por el uso de grandes angulares que dilatan y distorsionan las imágenes creando en el espectador una sensación de extrañeza e incertidumbre. Soy Cuba tiene la capacidad de crear momentos alucinatorios al combinar lo visual con lo acústico.

Pero la película de Kalatozov es ante todo una epopeya fílmica que busca celebrar el triunfo de la revolución cubana y para conseguirlo recurre al realismo socialista llevándolo a extremos de delirio.

Lo kitsch y extravagante que es Soy Cuba en varios pasajes encuentra su contrapeso en la intensidad de las imágenes de la osada propuesta kalatozoviana. La presencia de lo kitsch en Soy Cuba es - en general- más que un defecto, un valor estético ya que dota a la obra de una atmósfera peculiar.

Finalmente, al terminar de ver una película como Soy Cuba, se siente la necesidad de querer seguir experimentando sensaciones cinematográficas tan únicas.
DIAS DE PASIÓN (HEAD IN THE CLOUDS)

El director inglés Jhon Duigan (1949) dio inicio a su carrera cinematográfica a mediados de los `70 .Estas son algunas de sus películas: En 1975 dirigió The firm man ; en el `76 haría la cinta The Trespassers; luego, en el `78 Mouth to mouth .En 1981 realizó Winter of our dreams; en el año 1987 The year my voice broke. En 1989 dirigió la película biográfica Romero. En la década de los `90 dirigió Flirting (1991). Luego en 1994 Sirenas (Sirens).En 1995 realizó El viaje del rey Augusto (The Journey of August King).Un año después The leading man. En 1999 Molly, El año 2000 fue director de Paranoid.En el 2001 The Parole officer. Por último, en el 2004 dirigió Días de pasión ( Head in the clouds) que es la película que nos ocupa.

Días de pasión se ambienta en Europa a principios de la década del `30 - en pleno período de entre-guerras-.La película pareciera desde sus primeras imágenes encaminarnos hacia un drama bélico en el que los personajes padecerán las vicisitudes y riesgos que un momento así supone. Sin embargo, pronto el espectador observa que la película prefiere adentrarse en un drama de tono romántico-pasional .La historia tiene tres personajes importantes: Gilda Bessé (Charlize Theron), Mia (Penélope Cruz) y Guy (Stuart Townsend). De estos tres personajes el central es Gilda Bessé ya que aparece al inicio de la cinta desde cuando era una niña en el momento en que va acompañada por unas amigas para que una mujer les adivine el futuro mediante la lectura de las manos. Este hecho será importante en el desarrollo de la película debido a que se hará referencia a él de forma indirecta dentro de la historia.

Mientras la historia avanza vemos a los tres personajes relacionarse primero de manera amical pero luego de forma cada vez más cercana y física como la relación que se establece entre Gilda y Guy y la que se da entre Mia y Gilda formándose así una curiosa relación triangular; no obstante, la curiosidad de esta relación se agota luego de unos momentos pues no logra mantener el interés ni se resuelve de la mejor manera en lo que dura la película.

De otro lado, uno de los puntos débiles de Días de pasión es el personaje Mia a causa de no estar bien delineado ni estructurado dentro del guión. Este personaje se encuentra desencajado y no se articula bien en la historia debido tanto a los parlamentos que tiene que decir cuanto a los diálogos en los que interviene así como en las acciones en las que participa. Lo mismo ocurre -en menor medida- en algunos momentos con el personaje de Stuart Townend. Tal vez el que esté mejor articulado sea el de Charlize Theron sin llegar a ser del todo logrado. A pesar de las debilidades encontradas en la película durante sus dos primeras partes, mantenía hasta cierto punto algún interés por unas cuantas escenas sueltas; sin embargo, en la media hora final la película pierde el control y se convierte en una película totalmente convencional y previsible.

Lo que queda decir sobre Días de pasión es que pudo haber sido una película interesante si hubiera contado primero con un guión mejor diseñado y con una puesta en escena un poco más arriesgada.

Sunday, December 25, 2005

WALLACE Y GROMIT (La batalla de los vegetales)

La historia de Wallace y Gromit contiene referencias a películas de terror de los años ’50 como El Hombre lobo pero hay también homenajes explícitos a un clásico del cine como la versión de King Kong de 1933. Estas referencias, entre otras, son tratadas por Nick Park de modo creativo pues consigue crear un ambiente extraño a la vez que gracioso.

No obstante, lo más interesante de la cinta son sus protagonistas: Wallace y Gromit; ambos tienen maneras de ser diferentes pero al mismo tiempo complementarias ya que si Wallace es creativo y excéntrico, Gromit es reposado y práctico. Además, Gromit tiene la peculiaridad de ser un personaje silente y que sólo se expresa mediante gestos. y movimientos. Estas características lo acercan a los personajes interpretados por Jacques Tati, que con miradas y gestos lo decían todo.

En suma, Wallace y Gromit no es sólo disfrutable por su historia, sino también por quienes forman parte de ella.